miércoles, 8 de junio de 2011

A MÍ NO ME IMPORTA UN PEPINO

          No me importa un pepino que hayan ofrecido, para todos los países perjudicados por su tremendo error, 150 millones de Euros. Para empezar, no ha sido Europa quien se ha equivocado torticeramente. Ha sido Alemania. Y es Alemania quien debe pagar. No más. Pero tampoco menos de los perjuicios que ha ocasionado y que son fácilmente evaluables.

         Tampoco me importa un pepino que dicha cantidad sea a repartir entre "todos los países" perjudicados. Porque el fundamental ha sido España. Y los beneficiados también parecen claros. Se trata, pues, de pagar el daño causado. No una estimación. A este respecto, he oído hoy decir en la Televisión a un agricultor afectado que lo que presuntamente le pueden dar no paga, ni de lejos, los gastos que le ocasiona el tener que arrojar la producción,que no es capaz ahora de vender, a unos contenedores específicos a los que, por cierto, le obligan la normas europeas. Y eso clama al cielo.

          Por último, tampoco me importa un pepino que el Gobierno intente ofrecer créditos ICO a los agricultores afectados. No se trata de "ayudar" generosamente con el dinero de todos a los agricultores afectados. Se trata de gestionar que, quien ha causado tal daño, les restituya lo que en justicia les corresponde ante tal tropelía. No se trata de darles un préstamo y aquí no ha pasado nada. Hay que ofrecerles lo justo porque, en este caso, han sido burda e innecesariamente atropellados en su trabajo, en su economía y en su dignidad. Y para eso tal vez haya que recurrir, si no se dan otras alternativas más sensatas, a la reclamación oportuna ante los tribunales competentes, como se haría en cualquier litigio de este tipo. ¿ O no estamos en un Estado de Derecho?

lunes, 6 de junio de 2011

¿INDIGNADOS 11-J?

           En mi entrada de 30 de abril, manifestaba mi inquietud y mi preocupación por la situación real de nuestro país y proponía una nueva visión ante las ,entonces, inminentes elecciones municipales y autonómicas.

          Pocos días después nacía un movimiento juvenil que recogía inquietudes y sembraba ilusión y algo de esperanza ante este panorama. Escribí al respecto una entrada - Democracia Real Ya - manifestando, por una parte, alguna desconfianza; por otra, mi adhesión a sus principios. Volví a insistir en el tema con las entradas "El gran concierto" y "Democracia FC", recogiendo las inquietudes que me iban naciendo con el desarrollo de este movimiento así como los temores que, a la vez, se iban generando.

          Hoy se anuncia en los medios que "los indignados" de Sevilla piensan seguir en la Plaza de la Encarnación y tienen prevista para el próximo día 11 de Junio una manifestación ante el Ayuntamiento con motivo de la  toma de posesión de los nuevos ediles. En otras ciudades- incluida la mía - también se hará lo mismo, acompañado de cacerolada.

          No han podido hacer esto antes, ni parece que lo puedan hacer después, algunos días después.  Y surgió el problema: mi edad y mis  pocas neuronas me impiden creer en este tipo de casualidades.

          Empecemos por el principio. Indignados lo que se dice indignados estamos muchos, más de lo deseable, en nuestra nación. No pocos de ellos hasta venimos pagando con nuestro trabajo, con nuestro paro o nuestras pensiones las veleidades, el despilfarro, cuando no la más cruda corrupción de nuestros dirigentes, lo que hace que el nivel de la indignación se eleve aún más.

          Somos no pocos también los  muy indignados con determinadas organizaciones sordas, mudas, pero beneficiadas ante el deterioro de una situación que, ciegos, no han querido en ningún momento ver a pesar de que todo el mundo era consciente de lo que estaba sucediendo. Pero sus intereses estaban en otro sitio. Y los que pensábamos de otra forma y los que lo decíamos en voz alta pasábamos a engrosar el indefinido número de antipatriotas o fachas.

          Lamento que un movimiento que ha generado tantas expectativas de ilusiones -algunas eran mías- termine haciendo lo que otros ya han demostrado de sobra saber hacer y que, sin duda, sabrán hacer mucho mejor, por lo que no le veo mayor utilidad a un nuevo grupo, salvo que sean capaces de volver a virar al norte de la brújula del 15M que presentaron, suponiéndola real.

          Por último, una confesión: me temo que mi concepto de democracia esté obsoleto, que se dice ahora. Habiendo hablado con bastante claridad, y hace escasamente dos semanas, el pueblo llamado a urnas, no acabo de entender lo que algunos puedan pretender, el 11-J precisamente, con el ruido de las cacerolas.

          No sé; a lo peor sí lo entiendo.