domingo, 29 de mayo de 2011

TELEVISIÓN...¿DE TODOS?

                                           
            Se ha producido la noche anterior un accidente de carretera en el que  se ha visto envuelto el torero Ortega Cano.
             La información que recibo de TVE1, en  distintos programas  incluido el Telediario, en síntesis me viene a decir que dicho accidente se ha debido a una colisión entre el vehículo en el que viajaba José Ortega Cano en solitario y otro en el que viajaba un hombre (anónimo, supongo) de cuarenta y tantos años que ha fallecido en el acto. El torero, prosiguen, se encuentra en estado muy grave en el Hospital y toda su familia está muy triste y preocupada, recibiendo mensajes de apoyo de media España que está pendiente de la suerte que pueda correr en estos desgraciados momentos.  Imágenes y palabras de los familiares del torero. Nada se dice del motivo del accidente, así que, en tal caso, empiezo a sospecharlo.
            Me llama la atención que se sepa la edad del fallecido, pero no su nombre. Pienso: tal vez la familia no quiera perder su intimidad. Y lo respeto, no faltaría más. Y me llama la atención que no hayan tenido, en todo lo que ha durado lo que no sé si se podría llamar información, ni un mínimo conato de  ofrecer un elemental recuerdo a la familia del fallecido, que supongo que tendría nombre y tendrá familia y, a lo peor, ni él ni su familia han tenido la culpa. Nada. Ni el más mínimo detalle. Tal vez es que la gente anónima no sufre en estos instantes o los sufre de tal manera que no necesita el apoyo de los demás.
            Vaya, desde aquí, mi más sentido pésame y el apoyo que ofrecen estas líneas a la familia del fallecido. Vaya desde aquí, igualmente, mi más ferviente deseo, como persona y como aficionado,  de recuperación para el maestro Ortega Cano.
            Pero quiero poner blanco sobre negro la falta absoluta de delicadeza y de la más elemental sensibilidad ofrecida por la televisión pública en estos momentos, como en otros del mismo tinte que pasaron, donde suelen medir con distinto rasero el dolor de las gentes según pertenezcan a su mundo o al de las personas sencillas. Televisión, como otras también de carácter público y en las que se dan parecidos comportamientos, que suele tener como santo y seña de su autobombo publicitario el de “ser de todos”.  



viernes, 27 de mayo de 2011

DEMOCRACIA CF

    Este fin de semana se va a celebrar en Málaga el Día de la Fuerzas Armadas. Entre los actos previstos, figuraba un concierto en la Plaza de la Constitución ocupada por el movimiento 15M. A la vista de lo cual, el Ministerio competente ha decidido trasladar tal actuación a la Plaza de Toros con la correspondiente queja por parte del sector hostelero por cuanto, dicen, a las pérdidas ya sufridas, se unirán las ocasionadas con esta cancelación de un acto ya previsto.  Tal vez piensen en el Ministerio que, no habiéndose solucionado antes ese asunto, ahora no sería el momento más adecuado. Por otra parte, en el idioma español ya se prevé esta situación que queda perfectamente solventada con aquello de  "vámonos con la música a otra parte". Vale. 

     Es muy posible que mañana por la tarde el FC Barcelona gane la Champion's League. Y sería más previsible aún, que miles de barcelonistas se lancen a la calle para festejarlo, celebraciones que no suelen caracterizarse por ser extremadamente ordenadas ni serenas en ninguna ciudad. A la vez, la Plaza de Cataluña está ocupada por el Movimiento 15-M desde dicha fecha, con lo que se crea un problema porque quien tiene la responsabilidad no se ha dado cuenta hasta ahora de que los unos están  y de que los otros llegarán.

     Alguien  ha decidido entonces que conviene hacer limpieza en dicha plaza para que quede como los chorros del oro como conviene al evento. Lo mismo es por otra cosa, que tampoco estoy seguro. El caso es que, para que entren los unos, han decidido echar a los otros y barrer, precisamente hoy, viernes, fin de semana.  Una vez limpia la plaza, de nuevo se permite la entrada. Alrededor de cien heridos en ese rato.

     Teniendo en cuenta que se ha tenido tiempo de sobra, puesto que los acampados lo están desde la fecha de su nombre y la celebración de la final futbolera es conocida hace ya muchos meses, creo que ha habido un tremendo error por parte de quienes acordaron ahora tal operativo y otro de igual calibre por quienes han originado la violencia que hemos visto.

     Pero mi comentario quería centrarse en una observación. Vista la escala de valoración utilizada en los dos hechos analizados, está claro que en esta democracia quien manda es el fútbol.

     No sé si vamos bien por este camino para poder llegar  a algún sitio.

martes, 24 de mayo de 2011

HIGUERA DE LA SIERRA (VI)

     Don José es mi maestro. Se llama en verdad D. José Arauz Bayo y yo estoy muy contento con él. Es serio, pero trabaja mucho con nosotros y eso que estamos de distintas edades.
     Al poco tiempo de estar aquí me pasó una cosa rara. Y es que no veía muy bien y cada día peor. Él me tenía un banco de uno sólo y yo iba acercándome de una pizarra a otra, según la que él utilizaba. Así que todo el día arrastrando el dichoso banco, pero, por lo menos, así veía. Hasta que mi padre me llevó a Sevilla al Hospital Militar y me pusieron gafas. Ese día, por cierto, vi por primera vez la casa que hay arriba del todo de Santa Bárbara. Y muchas cosas más que antes no veía.
     Con D. José yo he aprendido muchísimo. Mi amigo Eduardo creo que es el más listo, pero yo voy muy bien y el Maestro me ayuda. Ahora me está dando clases cuando termina al mediodía porque tengo que examinarme para otra cosa que ya contaré. Pero yo creo que nos prepara muy bien. Por ejemplo, todos los años eligen a alguno de nuestra Escuela para ir al Premio Franco, a Aracena.
     Yo también he sido elegido y en Aracena gané. Y fui a Huelva y allí ya no gané, quedé el segundo, después de un niño de Galaroza, José María. Pero antes de ir a Aracena le dijo D. José a mi padre que no se hiciera muchas ilusiones (dan una beca y todo para poder estudiar) porque los niños que presentaba él nunca ganarían. Es que el Inspector – D. Juvenal  – y él no se llevan muy bien por cosas políticas o no sé qué. El caso es que no gané y yo lo hice bien, me parece.
     De D. José os puedo contar muchas cosas que conoceréis casi todas: que si los dictados, que si las cuentas y los problemas, o la hoja del calendario del Corazón de Jesús, o cuando raspamos con cristales las mesas para que estén limpias, o lo de la tinta y los tinteros, o lo de la leche en polvo y el queso americano (que yo no tomo porque me sienta mal), o el bollito y la pastilla de chocolate, o la palmeta  (que a mí sólo me ha pegado una vez y yo  lo pasé fatal y a él tampoco le ha gustado hacerlo)… Pero eso ya lo sabéis.
     A mí me gusta mucho cuando vamos a Santa Marina andando. Eso me encanta. Y vamos cantando al lado de la carretera. Es como un día de campo. También cuando nos enseña canciones. Hace poco nos ha enseñado un Himno a Higuera que ha hecho me parece que el Maestro Pumpeiro, que es el Director de la Banda de Música de Aracena. Es muy bonito. “ Pueblo trabajador… todos los frutos que da la tierra, los tiene Higuera… Cuando la Virgen del Prado, a su lado tiene al pueblo de su amor..”
     Y os tengo que contar sin que se me olvide otra cosa: el otro día, un niño que se llama Braulio, se ha subido a un transformador a no sé que. Le ha dado una descarga y le ha tirado al suelo desde allá arriba y se ha quemado casi todo el cuerpo. Ya por la tarde, nos ha llevado D. José a verlo que estaba en su casa, allí en una habitación muy oscura y le atendía D. Antonio. No se me va a olvidar en la vida. Estábamos todos blancos y D. José también.
     Ya voy a terminar, que va a empezar enseguida Diego Valor. También he terminado ya la caligrafía, así que hoy no tengo más trabajo que hacer. Escribo de vez en cuando este diario en un cuaderno que me han comprado  para practicar la letra. Yo creo que ya me va saliendo más bonita ¿no?




sábado, 21 de mayo de 2011

HIGUERA DE LA SIERRA (v)

     Hoy quiero hablaros de D. Inocencio, el cura de este pueblo.
     El primer día que le vi, lo recordaré siempre, estaba en el banco que hay en la plaza de la Iglesia, frente a su casa. Son unos bancos muy bonitos, con cerámicas y allí se sienta él, cuando el tiempo deja, ya por la tarde y empezamos a llegar los chiquillos corriendo. Y eso me llamó a mí la atención el primer día. Yo veía que iban todos corriendo cuando le veían para besarle la mano… y es que él siempre deja en la tuya un caramelo que se ha sacado antes del bolsillo de la sotana. Así que yo también corría. Después  ya es que le coges cariño y sales corriendo le veas donde le veas.
      Bueno, pues ya cuando estamos allí a su alrededor en el banco de la plaza se pone a contarnos historias y, sobre todo, a hacer juegos. Por ejemplo: nos sabemos casi todos prácticamente el santoral de todo el año. Él pregunta: “A ver: ¿qué santo es el día … 25 de abril?”. Y cada uno va contestando  el santo que le parece, hasta que uno dice: “¡San Marcos!” Y entonces D. Inocencio le da un caramelo. Y luego otro y otro…Así nos pasamos un buen rato, que él no se cansa de estar con nosotros.
    
     Otras tardes nos mete a todos en la sacristía y allí jugamos a las siete y media con él. Nadie tiene que poner dinero, él lleva la cuenta de lo que vamos ganando y perdiendo y nadie toca ningún dinero hasta que él considere que, a lo mejor, un niño lleva ya ganado algunas perrillas que puedan venir bien en su casa. Y entonces se las da, pero para eso. Y los demás, a seguir jugando y pasándolo bien.
    
     También nos pone cine de vez en cuando en la sacristía y ahí vamos los grandes y los chicos, todo el mundo. Que si El Gordo y El Flaco y cosas de esas que nos gustan.
    
     Una de las fiestas que más me gustan aquí es la Nochebuena, además de los Reyes pero eso ya lo he explicado. Es que, cuando se acerca Nochebuena, vamos todos por ahí por el campo, por los alrededores del pueblo a buscar musgo, porque hace un portal de Belén en la Iglesia que es el más grande que yo he visto.
    
      Con unas tablas se traen el altar mayor hasta abajo de las escaleras y todo ese espacio se convierte en un inmenso Belén con no sé cuántas figuritas, ríos, montañas, árboles, patos, casas… Tiene bastantes figuras que se mueven (yo no las había visto antes) y es que, por lo visto, lleva ya mucho tiempo comprando cada año figuras nuevas, pero que no son pequeñitas, que las hay bien grandes. Y lleva luces por todos los sitios, dentro de las casas, en los palacios..
     
     Luego, cuando ya llegan los días de fiesta, se enciende todo en la Misa y tiene que estar debajo  metido el electricista del pueblo para cuidar de que no haya ningún problema y salga algo ardiendo. ¡Es precioso encendido! Nosotros nos quedamos con la boca abierta porque, además, hemos ayudado a hacerlo, que veníamos todas las mañanas o tardes que nos llamaba para ello, así que disfrutamos de lo lindo.
    
     Por cierto, por Nochebuena lleva mi padre a casa una botella de licor de guindas que hacen en la fábrica de aquí y no veáis lo bueno que está. Él no nos deja que bebamos el licor, porque dice que es aguardiente, pero sí nos pincha con una aguja de punto alguna guinda y ¡te vas a la cama más calentito con el frío que hace aquí…! A mi hermana, aunque es todavía muy pequeña, también le gusta y de vez en cuando le dejan comer alguna guinda.
    
     Otra cosa muy bonita es cuando hacemos la primera comunión. Además de la catequesis, el día antes nos lleva a la sacristía para que ensayemos cómo tomar la Sagrada Forma, que no la podemos tocar con los dientes, ni masticarla y, además, desde esa noche hasta que comulguemos no podemos comer nada, hay que estar en ayunas. Después ya, cuando hemos hecho la comunión, nos llevan a todos los niños al Casino y allí nos dan un desayuno con chocolate y churros. Yo la he hecho sin que pudiera estar mi padre, que está en el Hospital Militar en Sevilla con una picadura de las chinches de los cochinos y lleva ya allí un montón de tiempo.
     
     Bueno, otro día os contaré algo que me ha pasado con D. Inocencio este año, pero hoy ya estoy cansado, que me tiene la mano destrozada tanta caligrafía de la escuela. ¡Y todavía dice D, José que mi letra es un desastre!


jueves, 19 de mayo de 2011

EL GRAN CONCIERTO

      Se está preparando a nivel nacional un enorme concierto que está copando la atención de todo el país en pocos días. Si bien parece haber surgido de manera espontánea, no es menos cierto que su necesidad sobrevolaba el horizonte de cada una de nuestras ciudades y pueblos. Y está creando ilusión.

     Conocemos la música. Y nos gusta. Voces juveniles, voces desgarradas y aún un tanto indecisas en muchos casos, acompañadas de otras más asentadas, con más de una actuación ya a sus espaldas que, a las seguras y suaves ondulaciones  de  una experta batuta como un elemento más de la partitura, conseguirán el éxtasis de una audiencia ya desde su inicio entregada y que, seguro, no se limitará a ser tan sólo espectadora. El coro sería grandioso

     También sabemos ya de la letra. Un libreto años ha ya deseado con títulos tales como “ Democracia Real Ya”, “Objetivo: cambiar la ley electoral” y otros tantos que poco a poco vamos conociendo. Y esas letras nos gustan. Esas letras hablan de lo que casi todos sentimos; esas letras son, desde ya,  nuestras.

     Tan sólo se desconoce quién dirigirá, o ya está dirigiendo en los ensayos.

     Sería deseable que esa batuta la llevara alguien que, de verdad, sienta y conozca partitura y libreto. Y a esa esperanza habrá que asirse porque, además, lo estamos deseando.

     Se siente desconcierto y dudas, sin embargo, cuando se ven aparecer por los escenarios, en los ensayos, a primeros violines expertos en otras partituras, incluso en partituras de distintos y contrapuestos estilos, capaces de desvirtuar por completo el original con tal de seguir haciendo sonar la melodía que ya conocemos y ellos tocan a la perfección.  Pero que no sería el concierto que se espera.

     Personalmente me encantaría participar de ese concierto y disfrutar de él. Que me gustan letra y música. Pero en versión original.

miércoles, 18 de mayo de 2011

DEMOCRACIA REAL YA

     Después de ser desalojados de la Puerta del Sol los acampados del grupo "Democracia Real Ya", esta noche han vuelto a reunirse en el mismo sitio unas dos mil personas, jóvenes y mayores.
     Me ha llamado la atención que los jóvenes, que algunos jóvenes, que pocos o muchos jóvenes hayan dejado de estar callados. Y creo que eso está bien, que ya tardaban.
     Pero me preocupa que, como todo intento de este tipo, termine siendo manipulado  o tal vez ya lo haya sido, que los tentáculos de los partidos ya asentados, y no son sólo dos, son extremadamente largos. No sea que lo que aparece hoy como reivindicación sensata y libre, termine resultando, una vez más, estratagema interesada y dirigida  y volvamos a sentirnos marionetas. Aquello del árbol y las nueces.
     Lo que sí he oído con claridad son algunos mensajes perfectamente definidos: "¡Democracia Real Ya!", " No queremos ser mercancía de políticos y banqueros" y "Ni derechas ni izquierdas, ciudadanos libres". Esos mensajes, al día de hoy y en sus bocas, no tienen nada que envidiar a los que saltaron a la calle en mayo del 68. Y yo los firmo.
     Entiendo que están pidiendo, y con ellos gran parte de la sociedad, que entre en nuestro país un régimen de auténtica democracia, cansados ya de una partitocracia cada vez más omnívora, fagocitante, que sólo se mira a sí misma, a sus respectivas clientelas y que no solamente no ha conseguido acabar con el fenómeno de las dos Españas sino que parece haber hecho serios intentos para mantenerlo y acrecentarlo. Que, además de dos, ya somos otras tantas. Y, vuelvo a insistir, no es problema sólo de los dos grandes.
     Es posible que también pidan que no paguen la crisis y de forma tan brutal quienes, en principio, no son sospechosos de haber tenido culpa alguna. Sería una crueldad que la pagara toda una generación de jóvenes que, por definición, aún no han formado parte de ninguna de las "burbujas". Y sabemos y saben que lo pagarán.
     Por eso me ha preocupado oír al representante madrileño de la autoridad que, entre otras cosas, ha afirmado que " no podemos dejar que cuatro utópicos hagan peligrar conquistas que nos han costado años y esfuerzos a todos", frase, por cierto, cargada de demagogia en extremo. No sé, me ha dado la impresión de que se están sintiendo muy incómodos al recibir con toda claridad el mensaje de descontento generalizado que hay ante la clase política. Pero ellos verán
     Aunque si, cuando se sienten "touché", la reacción del poder va a ser ésta de ahora... pues eso, que me preocupa. Quizás fuera mejor “escuchar” lo que está pasando, atender a los avisos que se están transmitiendo. Que hay toda una generación dada ya por perdida; que hay demasiados millones de parados; que hay un número más que suficiente de familias en las que nadie trabaja.
     Así que, con estas premisas y una ojeada a los mapas de Europa y África, yo daría otro repaso a este asunto.

lunes, 16 de mayo de 2011

HIGUERA DE LA SIERRA (IV)

1.958.- Hoy os quiero hablar de varias cosas. Por ejemplo, de una que me gusta mucho y que sucede todos los días. Cuando salimos de la escuela por la tarde, después de merendar, nos vamos a jugar por la calle, o me voy a casa de Eduardo con los tebeos de El Capitán Trueno, El Jabato, El Guerrero del Antifaz, el TBO … y con los álbumes del chocolate Nestlé, que son muy bonitos y coleccionamos los cromos, O vamos a casa de Wolfgang, el de Correos, a cambiar los tebeos y a por alguna novela que nos encarga  mi madre, que a veces nos da para que nos compremos chocolatinas.
Total, que pase lo que pase, cuando llega la hora y empieza a oírse la música  por las radios de las casas, se queda el pueblo vacio de chiquillos. Es que nos ponen “Diego Valor” en Radio Sevilla, que son las aventuras de este personaje y todo lo que le sucede en sus carreras por el espacio, así que empezamos a correr cada uno para nuestra casa si tenemos radio o  a la casa de algún amigo para poder escuchar el episodio. Nosotros tenemos una radio Marconi, que han comprado mis padres en los Almacenes El Carmen de Aracena y se escucha muy bien. Algunas noches mi padre se pone a buscar Radio Pirenaica, que se oye regular y hace mucho ruido. Pero la pone muy bajita para que no se oiga fuera en el Cuartel y dice que yo no diga nada a nadie de eso, que ni se me ocurra. No sé, no entiendo lo que dicen, porque casi no oigo nada, que se ponen ellos muy encima. Pero lo de Diego Valor no nos lo perdemos ni un día. Hasta mi abuelo, que vienen a vernos cada año, se junta con nosotros para oír el capítulo y dice que no se quiere ir a Extremadura hasta que no acabe la serie.
Otra cosa muy bonita que también me gusta es cuando llega la fiesta de la Virgen del Prado, que es la Patrona de aquí. Ponen la Iglesia preciosa, llena de flores que huele de maravilla y nos revestimos para la Misa muchos niños con las dalmáticas que tiene D. Inocencio en los armarios de la Sacristía. Parece aquello una Misa de categoría.
Y ya voy a terminar, pero antes quiero contar un problema que tengo . No sé por qué me dan mucho miedo los perros. Y dice mi madre que como ellos se dan cuenta de eso, se vienen a por mí tan pronto me ven. El caso es que para ir a la Escuela tengo que pasar todos los días, para ir y para volver, por la mañana y por la tarde, por la fragua de Ángel y su hermano, los herreros, que son muy amigos nuestros, pero tienen un  perro canelo que sale corriendo a por mí nada más verme aparecer.
Yo voy con Juanito y él se queda tan tranquilo, pero a mí me entra el pánico y salgo corriendo y gritando llamando a Ángel hasta que él sale y le pega un silbido al perro para que se esté quieto. Luego, siempre me dice algo para tranquilizarme.
A veces, si él está en la puerta, le grito: ”¡Ángel, sujeta al perro!” y él me dice que pase y ya está. Y Juanito ni se entera, como si no fuera con él. Sigue a lo suyo y se acabó. Pero yo lo paso fatal. Otros días, si el perro está dormido a la puerta, me voy sin hacer ni ruido por la otra acera y ya, cuando he pasado de él, salgo corriendo y se acabó.
Bueno, otro día os hablo de D. Inocencio.


domingo, 8 de mayo de 2011

El MÁS MACHO DE LA TRIBU

   El más macho de la tribu en nuestra juventud era aquel que ya fumaba. Celtas cortos, picadura del abuelo o algo similar, cuando no hierbas del campo. En cualquier caso, eso era ya objeto de admiración por parte de quienes andábamos tras ello.

   No te digo ya nada, si encima decías algún "taco" entre col y col. Sin pasarte, que luego lo hacías hábito y se te podían escapar en presencia de los adultos, lo que, sin duda, conllevaba no pocos inconvenientes.

   Tampoco era mala cosa demostrar las habilidades necesarias como para hacer llegar tu orina mucho más lejos que la del resto de competidores en sesión a campo abierto. ¡Eso era tremendo!

   Daba también  puntos  el entrar con soltura en los bares y pedirte una cerveza, de las de 1/8, que eran las que había. Mucho mejor aún, si bebías vino peleón. "¡Jo, qué tío!, decía la chiquillería siempre al acecho.

   Ahora, cuando ya toda esa chiquillería quedaba con la boca abierta y en el éxtasis supremo de la admiración era cuando, por cualquier cosa, en medio de una discusión leve, en medio de una partida de cartas, en medio de cualquier banal situación, el pretendiente a macho del corral sacaba pecho y profería algún desahogo corporal  no ya sobre lo humano, sino sobre lo divino, fuera Dios o la Virgen su Madre. Ahí, ya, no había discusión.

   Naturalmente, hemos avanzado muchísimo. Y aunque en la tribu de "género" aún sigan persistiendo ciertos ritos, bien que evolucionados, es en otras tribus donde se ve con mayor claridad tan significativo avance. Pongamos, por ejemplo, la tribu "progre".

   Si hoy quieres ser alguien en esa tribu, lo tienes muchísimo más fácil, con menos trámites y con un protocolo bastante simplificado. Debes, tan sólo, ponerte inmediatamente manos a la obra y decir la mayor burrada, la mayor cursilería, la mayor anticualla, la mayor catetada, ordinariez o , si puede ser, la mayor falta de respeto, pero a lo basto, referida a la Iglesia Católica. Por supuesto. No a la religión en general , que puedes molestar; no a otras religiones, aunque se puede hacer una excepción con la religión judía, pero sólo si viene al caso; a la otra, ni te cuento. Debe ser, venga a cuento o no, con la Iglesia Católica: la de ahora, la de la Santa Inquisición o la de las catacumbas, eso queda a tu gusto.

    Eso tiene varias ventajas. Te saldrá gratis siempre, que en otros casos... Te dan, parece ser, puntos que ahi quedan para el día de mañana. Tú te sientes muy valiente, como muy "macho"- "¿ves como a mí no me calla nadie?-  y te descargas haciendo algo que antes no se podía, oye. En fin.

   Veamos, si no, un ejemplo: celebración centralizada en Jerez del Día del Trabajo, 1 de Mayo, con presencia del Secretario Provincial de la UGT de Cádiz. Parece que el número de asistentes no es el esperado y, cuando le toca el turno al personaje y se convierte en orador de soflama, se arranca "tó por derecho" y va y dice que esto es vergonzoso, que  la gente prefiere ver los partidos de fútbol entre "el Barcelona y el Barsa" (sic) y que - ahora ya va a por todas - " seguramente hoy habrá más gente en el Vaticano santificando a ese golfo". Aplausos de la hinchada.

   Y ¿ qué quieren que les diga? Seguro que llegará lejos.

sábado, 7 de mayo de 2011

HIGUERA DE LA SIERRA ( III )

Dedicado a Eduardo y Pepe Cuaresma, mis amigos, parte fundamental de mis recuerdos de la infancia. A Juanito, que sigo sin encontrar, y a Mª. Eugenia, su hermana, junto a todos los demás niños del Cuartel: los López, Prado, Romero…
Mi especial agradecimiento a Gabriel Salas. El me ayudó a reencontrarlos y  a reencontrarme con Higuera, de  donde un día salimos, pero de la que nunca me he ido.

1.958.-Me vais a perdonar pero, con esto de los cuadernos de caligrafía y las tareas de la escuela, me quedaban todos los días muy pocas ganas de escribir. Me han pasado muchas cosas y me gustaría contarlas, así que lo haré desde ahora, pero ya no por fechas, que me liaría, sino según se me vayan viniendo a la cabeza o porque me gusten especialmente. Hoy, por ejemplo, os quiero hablar del Betis.
         Yo ya soy del Betis. Cuando llegué aquí no entendía nada de fútbol, ni conocía los equipos, ni nada de eso. Pero aquí todos los niños hablan mucho de ello y todos son del Betis que es un equipo que hay en Sevilla. Vamos, también hay otro, el Sevilla, pero nosotros somos del Betis. Yo no lo conozco, pero si eres niño, tienes que ser del Betis, que las niñas son del Sevilla menos mi hermana que dice que si yo soy del Betis, ella también.
         Al que sí conozco es a Luis del Sol, que es un jugador del Betis, que viene a veranear aquí y a su sobrino Mundo. Muchas tardes nos vamos con él dando un paseo por la carretera de Aracena hasta allá a lo alto, a La Pizarra. Se lleva un balón  de verdad y jugamos un buen rato. Yo no soy muy bueno y, además, con las gafas… Pero llegamos a casa sudando.
         Otros días nos vamos a la casa donde veranea. En el pasillo, le tiramos rodando el balón a Mundo y da unos pepinazos enormes para lo chico que es, así que también nos lo pasamos estupendamente.
         Quien me ha enseñado, sobre todo, a ser del Betis es el Sr, Cuaresma, el padre de mi amigo Pepe. Siempre que voy a su casa para comprar café me habla de  lo que ha hecho el equipo. Y los domingos se los pasa pendiente totalmente de la radio. Por cierto: me encanta el olor que sale de allí a café recién tostado; es un olor riquísimo. Y paso muy cerca todos los días cuando tengo que ir o venir de la escuela.
         Otra cosa que quería contar: el otro día, mi padre y los guardias que no estaban de servicio ( el Sr. López y otros ) estuvieron plantando en el patio del Cuartel una palmera muy bonita. Dice mi padre que dentro de algunos años, si la cuidan, se pondrá muy, muy alta. Y que, si volvemos a verla, siempre podremos recordar que ellos la plantaron. Ahora es pequeña y no nos dejan acercarnos ni jugar con la pelota por allí.
         Yo ya me encuentro muy a gusto aquí aunque me sigo acordando de Mirabel y de los abuelos, pero esto es ya como si fuera mi pueblo de verdad. Seguiré contando más cosas otro día.