domingo, 8 de mayo de 2011

El MÁS MACHO DE LA TRIBU

   El más macho de la tribu en nuestra juventud era aquel que ya fumaba. Celtas cortos, picadura del abuelo o algo similar, cuando no hierbas del campo. En cualquier caso, eso era ya objeto de admiración por parte de quienes andábamos tras ello.

   No te digo ya nada, si encima decías algún "taco" entre col y col. Sin pasarte, que luego lo hacías hábito y se te podían escapar en presencia de los adultos, lo que, sin duda, conllevaba no pocos inconvenientes.

   Tampoco era mala cosa demostrar las habilidades necesarias como para hacer llegar tu orina mucho más lejos que la del resto de competidores en sesión a campo abierto. ¡Eso era tremendo!

   Daba también  puntos  el entrar con soltura en los bares y pedirte una cerveza, de las de 1/8, que eran las que había. Mucho mejor aún, si bebías vino peleón. "¡Jo, qué tío!, decía la chiquillería siempre al acecho.

   Ahora, cuando ya toda esa chiquillería quedaba con la boca abierta y en el éxtasis supremo de la admiración era cuando, por cualquier cosa, en medio de una discusión leve, en medio de una partida de cartas, en medio de cualquier banal situación, el pretendiente a macho del corral sacaba pecho y profería algún desahogo corporal  no ya sobre lo humano, sino sobre lo divino, fuera Dios o la Virgen su Madre. Ahí, ya, no había discusión.

   Naturalmente, hemos avanzado muchísimo. Y aunque en la tribu de "género" aún sigan persistiendo ciertos ritos, bien que evolucionados, es en otras tribus donde se ve con mayor claridad tan significativo avance. Pongamos, por ejemplo, la tribu "progre".

   Si hoy quieres ser alguien en esa tribu, lo tienes muchísimo más fácil, con menos trámites y con un protocolo bastante simplificado. Debes, tan sólo, ponerte inmediatamente manos a la obra y decir la mayor burrada, la mayor cursilería, la mayor anticualla, la mayor catetada, ordinariez o , si puede ser, la mayor falta de respeto, pero a lo basto, referida a la Iglesia Católica. Por supuesto. No a la religión en general , que puedes molestar; no a otras religiones, aunque se puede hacer una excepción con la religión judía, pero sólo si viene al caso; a la otra, ni te cuento. Debe ser, venga a cuento o no, con la Iglesia Católica: la de ahora, la de la Santa Inquisición o la de las catacumbas, eso queda a tu gusto.

    Eso tiene varias ventajas. Te saldrá gratis siempre, que en otros casos... Te dan, parece ser, puntos que ahi quedan para el día de mañana. Tú te sientes muy valiente, como muy "macho"- "¿ves como a mí no me calla nadie?-  y te descargas haciendo algo que antes no se podía, oye. En fin.

   Veamos, si no, un ejemplo: celebración centralizada en Jerez del Día del Trabajo, 1 de Mayo, con presencia del Secretario Provincial de la UGT de Cádiz. Parece que el número de asistentes no es el esperado y, cuando le toca el turno al personaje y se convierte en orador de soflama, se arranca "tó por derecho" y va y dice que esto es vergonzoso, que  la gente prefiere ver los partidos de fútbol entre "el Barcelona y el Barsa" (sic) y que - ahora ya va a por todas - " seguramente hoy habrá más gente en el Vaticano santificando a ese golfo". Aplausos de la hinchada.

   Y ¿ qué quieren que les diga? Seguro que llegará lejos.

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