domingo, 20 de marzo de 2011

JAPONESES


                                               
Cuando uno, que ahora tiene tiempo, viaja por España fuera de temporada, percibe la sensación de que nuestro país se compone de tres grupos sociales fundamentalmente: los niños, los pensionistas y un tercero muy curioso.

Siempre sonrientes, casi siempre en grupos, sombrero, a veces mascarillas y sin excepción cámara en ristre. No tienen pereza para recorrer miles de kilómetros y deben tener mucho dinero que se lo permita. Fotografían todo, lo aprenden todo, sus ojos son escáneres que lo registran y guardan todo Vayas donde vayas, ellos ya están allí. Y seguirán llegando. Son los japoneses.

Esto formaba hasta ahora parte del tópico. Pero hoy los estamos viendo de otra manera. Están dando al mundo ejemplo de pueblo trabajador, de pueblo socializado en extremo, que acepta vivir en grupo y toma como sagradas cada una de las reglas necesarias para ello; de pueblo, en fin, que te hace no dudar de que, una vez más, saldrán de esta hecatombe en muy poco tiempo y de que  volverán a seguir luchando por una forma de vida – con sus luces y sus nombras - en la que el respeto  es ley.

Dolor espantoso y ni una sola manifestación de histeria; colas interminables sin el más mínimo atropello; ciudades casi abandonadas, pero no saqueadas; les ofrecen teléfonos para ponerse en contacto con sus familiares y acuden sin avalanchas, con respeto a los demás, utilizando el servicio de forma adecuada y dándose las gracias mutuamente; estudia el gobierno un apagón eléctrico y no llega a ser necesario porque los ciudadanos se adelantan en sus propios hogares y edificios. Y un largo etcétera. Pero muy largo.

No suelo sentir envidia de la forma de ser o el tipo de vida de otras naciones o culturas. Ser español es estupendo y nuestro país también. Pero, ¿y si les copiáramos un poquito, al menos en estos valores sociales? No nos costaría mucho y lo estamos necesitando.

Para el noble pueblo japonés, junto con mi solidaridad en estos tremendos momentos de su historia, vaya mi más profunda admiración y mi infinito respeto.

4 comentarios:

  1. Tengo el mismo sentimiento del ejemplo que están dando al resto del mundo.

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  2. Hoy comentaban en la tele cómo el primer ministro y el portavoz salen todos los días con el mono de trabajo a informar. Y aclaran que no lo hacen por márketing, sino que actúan así porque se consideran funcionarios en su trabajo ante el pueblo. Gente curiosa.

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  3. Aunque estoy de acuerdo con lo expuesto, también Japón es un país que está agotando algunas especies marinas,como la ballena, con barcos muy bien preparados que localizan los bancos de peces con facilidad. La dieta japonesa se basa en la pesca y he visto vídeos de cómo acaban con tiburones y delfines camuflando su carne en bares y restaurantes como si fuera de ballena... Apoyando tu comentario, manifiestan un gran sentido cultural y artístico, promoviendo conciertos de música clásica, teatro, etc.

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  4. Primero, darte las gracias por tu seguimiento. Otra forma más de seguir en contacto. En cuanto a tu comentario, totalmente de acuerdo. Ya lo apuntaba: "con sus luces y sus sombras". Pretendía, sobre todo, recordarnos que quizás no fuera malo retomar algunas virtudes que vemos, sin dejar de ser quienes somos como pueblo. Por eso terminaba:" ... y lo estamos necesitando". Era una mirada más hacia acá que allá a lo lejos.

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