Se ha producido la noche anterior un accidente de carretera en el que se ha visto envuelto el torero Ortega Cano.
Me llama la atención que se sepa la edad del fallecido, pero no su nombre. Pienso: tal vez la familia no quiera perder su intimidad. Y lo respeto, no faltaría más. Y me llama la atención que no hayan tenido, en todo lo que ha durado lo que no sé si se podría llamar información, ni un mínimo conato de ofrecer un elemental recuerdo a la familia del fallecido, que supongo que tendría nombre y tendrá familia y, a lo peor, ni él ni su familia han tenido la culpa. Nada. Ni el más mínimo detalle. Tal vez es que la gente anónima no sufre en estos instantes o los sufre de tal manera que no necesita el apoyo de los demás.
Vaya, desde aquí, mi más sentido pésame y el apoyo que ofrecen estas líneas a la familia del fallecido. Vaya desde aquí, igualmente, mi más ferviente deseo, como persona y como aficionado, de recuperación para el maestro Ortega Cano.
Pero quiero poner blanco sobre negro la falta absoluta de delicadeza y de la más elemental sensibilidad ofrecida por la televisión pública en estos momentos, como en otros del mismo tinte que pasaron, donde suelen medir con distinto rasero el dolor de las gentes según pertenezcan a su mundo o al de las personas sencillas. Televisión, como otras también de carácter público y en las que se dan parecidos comportamientos, que suele tener como santo y seña de su autobombo publicitario el de “ser de todos”.
Tenía un poco olvidado, por falta de tiempo, el ordenador; acabo de ver que tu sigues en la brecha, al día en noticias y escribiendo.
ResponderEliminarEsto que le ha pasado a ortega Cano, es una desgracia,no hay que especular cuando un hombre se encuentra tan mal.Pienso, como tú, que la gente corriente no importa para la prensa, y si ésta es la mal llamada del corazón, lo que les importa es el sensacionalismo, la crudeza, y el morbo.
Pero es que en el Telediario hicieron lo mismo aquel día. Hemos tardado en saber de la familia del fallecido y suele suceder así en otros casos. Esta gente tiene su mundo y, además, nos lo refriegan por las narices a todos. En fin, que no podía callarme.
ResponderEliminarY gracias por tu comentario.
Me viene a la memoria aquellas sevillanas muy famosas: "Todo el mundo lo lamenta, cuando mueren los famosos, todo el mundo lo lamenta; cuántos pobrecitos mueren y nadie los tiene en cuenta".
ResponderEliminarParece que lo único real y válido es lo que sale en la tele..., en determinados programas y con audiencias muy altas; la consabida telebasura de famosos y famosillos fabricados por la propia TV.
¡Lamentable!
Pues siendo totalmente verdad, según creo, todo lo que comentas, ni siquiera me molesta eso. Soy capaz de entender que ellos tienen su mundo.Y no me importa que hablen de ellos y ellos, yo filtraré. Lo que me parece una brutalidad en una tv pública es el olvido que hacen de la otra persona, cuando no el desliz de algunas frases... por ejemplo: he llegado a oír que el coche del difunto..."chocó violentamente contra el del diestro". Y conste que no culpo de nada a Ortega Cano. Alguien lo deberá hacer o no. Es a los medios y, sobre todo, públicos.
ResponderEliminarTe mando un abrazo.